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Historia del dinero
Su origen es nuestro futuro

¿Por qué deberíamos saber sobre el origen del dinero si estamos interesados en finanzas personales? ¿no entra esto en la historia universal?

Veréis, los humanos tenemos esa tendencia a corromper todas las cosas buenas donde metemos las manos. Incluso nuestra casa la tenemos hecha un asco, y no me refiero a la de cemento, pero la casa hecha de árboles, ríos y montañas.

Hasta dentro de nuestra sociedad tiramos por la vía de la eficiencia a costa de sacrificios. Por ejemplo aunque el capitalismo funcione, maximizamos los beneficios girando la cara cuando aparecen efectos secundarios.

Lo mismo hemos hecho con el dinero.

El dinero se creó para cumplir con unas propiedades y funciones concretas, pero en el sistema monetario actual lo hemos convertido en algo totalmente diferente.

expansión cuantitativa

Aunque bueno, si las características del dinero duro son las que son… esto significaría que simplemente lo hemos desechado como tal para usar lo que sea que estamos usando ahora.

Entender el origen del dinero y su evolución nos puede ayudar a poner en perspectiva lo que importa. Volver a lo básico, a lo simple. ¿Y para qué querríamos esto si el sistema funciona como funciona y no podemos hacer nada?

Un cocinero puede aprender a hacer un plato sin conocer a fondo cada uno de los ingredientes de la receta, pero el bueno de Ferran Adrià se mete a intentar entender cada uno de los engranajes y termina con una perspectiva e idea totalmente diferente de lo que creíamos conocer.

O lo que es más importante: avanzándose a los tiempo.

La idea de conocer a fondo el dinero es hacer exactamente lo mismo. Estar un paso por delante a los que juegan con las reglas actuales, que como el sistema del Imperio romano nos enseñó, tienen fecha de caducidad.

Así que hoy volvemos a lo básico. A los orígenes del dinero para sacar unas lecciones de historia que nos ayudarán a avanzarnos a nuestros tiempos y a estar preparados de la que se viene.

Orígenes del dinero

Aunque la historia es una enigma, el origen del dinero se remonta incluso mucho más allá y dejando menos dudas. Y es que la definición de dinero tiene un alcance mucho más amplio de lo que muchos sospechamos.

Los registros escritos más antiguos que han sobrevivido están en tablillas en forma de cuña y nos vienen de la antigua Mesopotamia.

contando en tabla

Estas tablas sucias y primitivas nos muestran que ya había un sistema monetario hace 1.700 a.C. aunque lógicamente no usaban Euros… pero tampoco es que usaran piedras.

«Pero Pau, ¿cómo alguien va a usar piedras como dinero?»

Pues sí.

Alrededor del mundo se han usado todo tipo de unidades de valor y ha habido un sistema de truque para intercambiar:

  • Dientes de ballena
  • Piedras
  • Conchas marinas
  • Grano
  • Ovejas
  • Hierro…

Incluso hoy en día si te vas a algunas partes de África sabes que te van a ofrecer comprar a tu novia por cierta cantidad de camellos.

Pero los señores de Mesopotamia al parecer ya eran más efectivos que los compradores de esposas porque utilizaban ciertas cantidades de plata, lo que nos vendría a decir que el uso de dinero metálico tendría al menos 4.500 años de antigüedad.

Mirad si estaba integrado que el sexto rey de Babilonia: Hammurabi, ya regulaba precios de multas si no se cumplían las leyes que había dejado escritas en el famoso Código de Hammurabi. Un pedrusco de más de 2 metros donde se listaban las primeras 282 leyes de nuestra historia.

leyes Hammurabi
Tal vez de aquí venga la palabra «seguir a rajatabla». Al fin y al cabo es una tabla donde se han rajado unas leyes. Y es que si no las seguías, a ti también te rajaban.

Bueno. No eran tan bárbaros porque en muchas de estas leyes como comentaba, si no se cumplían había «multas» a pagar con su moneda llamada «shekels». Una unidad de peso estándar de la época.

Aunque Babilonia fuera una sociedad puntera en este sentido, en las distintas partes del mundo cada uno iba a su bola y ritmo en cuanto a la utilización de dinero.

De hecho había aún montones de culturas que intercambiaban distintos objetos de todo tipo.

«Te cambio estos zapatos por mis manzanas. Te cambios tus manzanas por mi cuerpo serrano…»

Pero un momento, si se iban pasando distintos productos de mano a mano.. entonces eso no es dinero, ¿no?

Definición de dinero

La realidad es que en el sentido más primitivo de una definición de diccionario, el dinero no deja de ser un: «medio a través del cual se produce un intercambio entre dos partes.»

Eso significa que si una persona que fabrica herramientas o artículos de cuero, acepta como pago alimentos, esto también entra en el abanico de dinero.

O si lo haces todo por tu novia y después te deja por otro, eso también es dinero.

Has pagado con tu corazón.

Y eso siempre ha seguido esta misma línea porque la vida económica de la antigüedad era muy autosuficiente. Un granjero cultivaba lo que necesitaba para vivir y no creaba muchos más excedentes, pero si de vez en cuando le sobraba algo ya se hacían intercambios con otros productos. Se mantenía en mente que esto lo podría intercambiar más tarde con un tercero que estuviera interesado en ese producto.

¿Qué forma tenían esas cositas usadas como intercambios?

Es casi imposible de decir porque en términos de su forma física o propiedades, el dinero ha evolucionado a partir de una sinfín de artículos en distintas partes del mundo.

Pero en esa época sin duda podemos definir al dinero como todo eso que se utilice con la intención de realizar pagos.

La necesidad del dinero

¿Y por qué queremos hacer pagos en primera instancia? suena a pregunta básica, pero si nos lo paramos a pensar vemos que la necesidad de utilizar dineros sale de la interacción entre seres humanos.

Es decir, que en sí mismo el dinero es un subproducto de comunicarnos.

Un subproducto de relacionarnos entre nosotros, con individuos o comunidades, pagar servicios, impuestos, intercambiar bienes y servicios, hacer ceremonias, lo que sea.

Si el hecho de que podamos hablar nos facilitar la comunicación emocional e intelectual, podemos decir que el dinero facilita el lenguaje físico dentro de una transacción.

Para ponerlo en perspectiva, cuando los bebés intentan hablar, empiezan a hacer ruidos pudiendo a penas decir una palabra cada vez. Es una forma de comunicación pero digamos que es la fase más inicial, y aunque sea comunicación no es eficiente.

Con el dinero pasó lo mismo.

Formas de pago antiguas

Las «primeras palabras» del dinero fue el sistema de trueque, que aunque es verdad que sirve como dinero hasta cierta medida, según la comunidad crece, nos encontramos con que también crece la complejidad de la manera en cómo comerciamos.

Llega un punto en el que el bebé, a parte de ser capaz de decir una o dos palabras, ya empieza a juntarlas con algo más de sentido y a poder insultar. No puede hacer frases enteras pero puede hacerse entender.

Pues bien, ¿cuál fue la segunda fase de comunicación del dinero?

No os lo vais a creer, pero aquí tenemos que agradecer al pago de impuestos, multas, sanciones y juicios. A la fiscalidad.

¡Gracias Agencia Tributaria!

Así eso. Aquello que muchos repudiamos fue la pólvora para que el dinero duro fuera lo que es hoy día. De hecho la palabra «pagar» viene del latín «pacare«, que aunque suena a «pecador» significa todo lo contrario: «pacificar, apaciguar o hacer las paces».

Si volvemos a los textos de Babilonia, en las traducciones económicas que el Museo Británico hizo, se encuentran casos legales llevados a juicio hace 5.000 años. Esto nos vendría a decir que los abogados iban antes que los banqueros.

Aunque las prostitutas les ganan a ambos como oficio más antiguo. En este caso usando al cuerpo como dinero también.

Pero aunque el medio de intercambio en Mesopotamia estuviera ya bastante avanzado, su proceso para llegar a este punto siguió el mismo que el resto del mundo. En esencia, se empiezan a usar objetos tangibles, pero siempre hay uno en particular que tiende a hacerse popular.

Así que la propia evolución es que hay una variedad de objetos bastante amplia, pero se terminan usando algunos pocos como los favoritos.

Conchas como dinero

Eso lo podemos saber bien porque gran parte del Tercer Mundo ha estado atrasado en comparación a la cultura occidental. Hasta al punto que algunas veces les llevábamos hasta mil años por delante en temas de innovación.

Esto nos permite ir a estas sociedades y analizar cómo han estado haciendo sus truques, sus intercambios.

Por ejemplo en Asia y en África, los caparazones de cauri se convirtieron en una posesión muy apreciada. Vamos, que usaban conchas.

conchas como dinero

Imaginemos que nos vamos a la Costa Brava y todas esas conchas que hay en la orilla, de pronto tienen un valor para comerciar, son dinero.

Claro en estas sociedades de Asia y África sí que tenían una condición muy valiosa. En aquel entonces se dejaban, se prestaban como medio de intercambio precisamente porque se valoraban mucho.

Hasta que vienen visitantes de la India que resulta que ahora ya no intercambian como un bebé, sino más bien como un crío que ya puede hablar bastante. Esos indios no iban a cambiar sus preciados materiales por una mierda de conchas sin ningún valor para ellos, porque tenían a montones.

Hola, hola, propiedad de escasez.

Por esto se empezó a tirar más pos materiales difíciles de encontrar.

Aes Rude

Por ejemplo sabemos que la cultura romana empezó a utilizar el bronce como medio de intercambio en sus primeros periodos porque había una escasez de plata y oro en las cámaras de Italia.

El valor del bronce fue prescrito por la ley romana en las famosas «Doce Tablas» por allí en el año 450 a.C.

Así que fue entonces cuando se empezaron a usar «pepitas de bronce» sin que se parecieran en nada a las monedas.

Aes Rude pepita de bronce

A simple vista esto nos haría creer que la primera opción era el bronce porque había algo más de cantidad disponible y sobretodo era más portátil, pero la realidad es que el bronce estaba relacionado directamente con los bueyes y ovejas.

¿Eing?

Pues sí.

Se usaban «terrones», no de azúcar pero de bronce. El escritor y militar Plinio los llamaba «Aes Rude», que como digo era una pseudomoneda en forma de pepita de bronce con una conversión a bueyes y ovejas.

  • 1000 pepitas = 1 buey
  • 100 libras = 1 buey
  • 10 pepitas = 1 oveja
  • 1 pepita = 10 libras de bronce

Pero el bronce, siempre queda estancado en algún momento. Cuando se encuentra oro automáticamente pasa a ser el material más preciado. No sabemos si es porque brilla, por que es super escaso en comparación con otros metales, o simplemente porque queda bien en joyas. Todas las civilizaciones lo empiezan a incluir en ornamentos.

Oro como dinero

Sabemos que las joyas de oro son incluso anteriores a las monedas. Y atención porque monedas y joyas se llevan incluso miles de años de diferencia.

Esto lo podemos saber por las excavaciones en las tumbas de Egipto y Grecia, donde los reyes y faraones eran enterrados no sólo con objetos individuales de oro, pero incluso con vestidos enteros.

sarcófago de oro
El sarcófago de oro de Tutankamón siendo restaurado.

Con eso vemos el vínculo común con muchas otras formas de dinero que son más primitivas como las que hemos visto.

Pero lo que está claro es que el dinero como tal surgió en sociedades primitivas mucho antes que los metales preciosos aparecieran.

Por ejemplo en Roma, el bronce se utilizaba como medio de intercambio de forma estándar porque era muy valorado como metal para después convertirlo en herramientas o armas.

La literatura misma nos da pruebas de ello. Nos demuestra que el dinero se convirtió en un medio de intercambio mientras que la unidad de valor real, la conversión, permanecía en forma de productos agrícolas o hasta ganado.

Es como cuando hoy compramos una acción de bolsa y siempre vemos el valor «euros» como referencia: ¿cuánto vale en euros? pues en la antigüedad, aunque se intercambiara algo en bronce por ejemplo, seguían con conversión en productos.

Y digo que la lingüística nos da pruebas porque la métrica que utilizan los americanos de «onza» por ejemplo, viene de la primera moneda romana «uncia». En aquel entonces, 12 «uncias» equivalían a una libra.

Del mismo modo en latín, la palabra «pecuniaria» significa dinero. La raíz de esta palabra es «pecus» que significa «ganado».

Y los que acumulaban más, en vez de pepitas de bronce pues tenían hasta barras, lingotazos de bronce.

Aes Signatum

Las barras de bronce romanas conocidas como «Aes Signatum» que tenían un diseño como el de un toro. Un símbolo que muchos patriotas españoles querrían en sus monedas, pero para los romanos esto era un vínculo directo que ilustraba el ganado como riqueza.

Un ganado que se siguió utilizándose en los diseños o marcas para las monedas durante el último período de «Aes Grave» de 280-240 a.C.

Así pues, encontramos que las palabras «capital» y «ganado» se han convertido en un vínculo común compartido cuando el ganado era la medida del patrimonio de cada persona.

Ya fuera en Roma o la China popular.

Dinero antiguo

En el caso de China, las primeras formas de acuñación de monedas de bronce fueron fundidas precisamente en forma de concha de cauri.

Es decir que aún tenían valor pero ya se empezaban a salir de allí, buscando la propiedad de escasez aunque dándole esa forma de concha que tanto valor había tenido en el pasado.

conchas bronce

Así que acuñaban monedas, pero en vez de forma circular eran de concha.

Pero si esto os parece original esperad un segundo porque la lista sigue.

Primeras formas de dinero

Los medios de pago a lo largo de la historia han sido de lo más raros que os podáis encontrar por allí.

Wampum

Por ejemplo tenemos los wampum que eran brazaletes y cinturones hechos por nativos americanos, y aunque originariamente tenían una función puramente de ornamento terminaron sirviendo como dinero. Dinero entre europeos y americanos.

grupo con wampum

La extension de su uso no fue en todo América, pero de los nativos que en esa época habitaban lo que es ahora Nueva York y Nueva Inglaterra.

El proceso para hacer wampum era chungo y sólo las tribus de la costa podían hacerlos porque estaban cargados de conchas en la decoración. Esto lo que causó es que hubiera escasez y que se consiguiera ese valor para los comerciantes europeos que estaban ocupando sus costas.

Pero aquí entran los colonos holandeses a intentar, lo que se conoce como «aportar valor de la nada» y empiezan a fabricar wampum hasta que saturaron el mercado y perdieron el valor de dinero que antes tenían.

Piedras rai de Yap

Lo que no se podía saturar tan fácilmente eran las las piedras en forma de disco. Las llamadas piedras rai. Unas piedras enormes con un agujero en el centro que se han usado en la isla de Yap como dinero.

Yap esta en la Micronesia, lo que es irónico porque estas piedras no es que fueran muy «micro» precisamente.

piedras rai

Algunas miden hasta 4m y pensaréis, ¿cómo se pueden usar como dinero con esas medidas?

Pues cuando había un uso de dinero entre los habitantes de Yap, lógicamente como no se las podían transferir porque pesaban un huevo, lo que hacían era gritar en medio del pueblo:

«¡Desde hoy este pedrusco de aquí que no puede levantar ni tu madre pasa a ser posesión de Tomás!».

Y así todo el mundo lo sabía.

Lo que no sabían los colonos que llegaron era de economía, porque cuando vieron que esa era la forma en cómo se comerciaba en esa isla, mandaron a hacer piedras idénticas para comerciar con los isleños que les dijeron:

«No, guapos. Las piedras no han sido hechas aquí y con nuestras manos así que no tienen valor para nosotros».

Estos europeos siempre queriendo trampearlo todo…

Pero a parte de las piedras, lo que es también asombroso es que a día de hoy se siguen utilizando estas piedras como dinero en la isla de Yap, pero más como un símbolo histórico que otra cosa, porque tienen ya su propia moneda.

Digamos que en la actualidad las tratan como si fueran una especie de valor refugio tipo oro.

La forma original de estas piedras era de ballena, por eso «rai» en su idioma significa «ballena».

Dientes de ballena

Y hablando de ballenas, esto también fue una de las formas de dinero que se utilizó durante años y años. No ballenas en si mismas (sería una locura de transportar), pero dientes de ballena.

Populares en la sociedad de Fiji, usaban el nombre de «tabua» para referirse al diente de la llamada «ballena esperma». Sí. Un nombre graciosillo de una de las especies de nuestras amigas.

De hecho la gente de Fiji tiene el dicho:

«Te quiero tanto como un diente de una ballena esperma».

Y es que las esposas de la isla recibían dientes en vez de anillos de compromiso y para ellas tenía el significado equivalente.

tabua de oro

Amigos ninjas de la vida, ¿quien no ama al dinero más que a la mayoría de personas? Se trata de un símbolo cultural tan grande que incluso hoy en día, en las monedas de la isla tienen la forma de diente en los grabados, incluso en las reservas de oro.

Manillas

También encontramos manillas, un nombre que viene de «medio» y «anilla»: manilla. Medios anillos de cobre de África occidental que se usaban para acicalarse pero se usaron como dinero hasta hace poco más de 50 años en 1949.

manillas africanas

Las mujeres las llevaban en los brazos como símbolo para transmitir la riqueza de su marido, pero las manillas tienen un sucio secreto, y es que cuando los europeos empezaron a ver el valor que tenían en esa parte de África las empezaron a fabricar para traficar con esclavos.

Cuando esta práctica se prohibió, entonces esos comerciantes ya dejaron de usarlas como métodos de pago. Pero las manillas no fueron el único elemento que se podían usar tanto como decoración como moneda de pago.

Anillos moneda

Desde la antigua Gran Bretaña, las primeras civilizaciones de los celtas usaban anillos de bronce como adorno también a la vez que dinero.

anillos dinero celta

Imaginaros un anillo pero con una pequeña obertura. Además el grosor de cada aniño significaba el valor y peso del metal precioso que se usaba.

Plumas rojas

Terminamos con los objetos rarotes, estas vez plumas rojas. Así. Tal cual.

plumas rojas en bobina

La moneda primitiva de Santa Cruz en Cabo Verde eran simplemente plumas rojas llamadas «tevau» que estaban pegadas en una bobina de fibra de hasta 10 metros de alto.

Imaginaros el rollo de cinta aislante pero más delgado, mucho más grande y hecho de plumas rojas.

Además el valor que se le daba variaba dependiente del brillo del color.

Lecciones sobre el dinero

Qué rarotes algunas de estas formas de dinero, ¿no? Y me diréis:

«Pero Pau, ¿por qué nos cuentas todas estas cosas? que sí. Que como curiosidad está muy bien, pero no veo como va a ayudar a mis finanzas personales…»

Bueno, la pregunta va a los básicos.

¿Por qué estudiar la historia del dinero o la economía en general? ¿por qué nos deberían interesar todas estas formas primitivas de dinero?

Como vimos al principio, el origen del dinero es un subproducto de la interacción humana y si lo continuamos usando hoy en día es porque sigue siendo necesaria esta comunicación hablada con un lenguaje de intercambio.

Si acaso, ha sido aún cada vez más y más importante porque nuestra sociedad se ha extendido igual de rápido que la hemos interconectado.

La ciencia de la sociedad y los orígenes del dinero nos dan los datos más crudos. Los datos de cómo ha funcionado la sociedad y (sobretodo) en qué momentos de la historia donde esta comunicación no ha sido fluida ha dejado de funcionar.

Cuando una forma de dinero deja de funcionar, es porque se ha roto la comunicación.

Una comunicación monetaria eficiente da orígenes a imperios poderosos y es igual de capaz de destruirlos si se pierde este lenguaje, como iremos viendo.

Porque aunque podamos pensar que son las instituciones las que dan origen al comercio y las fuentes fundamentales de la prosperidad humana, la realidad es que es el dinero.

Saber los tipos que han existido nos ayuda a ver en qué han fallado y a poder dirigir nuestras interacciones comerciales de una manera más efectiva.

¿Y queréis saber un secreto?

Cada vez lo somos menos.

pau ninja sketch

Pau Ninja

Entiendo el dinero como tiempo transformado en energía. Pero tener libertad financiera no es suficiente. A falta de un sistema monetario que gotea esta energía soy maximalista Bitcoin y voy a los Estados donde me tratan mejor.

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